Revisi√≥n de la miniserie “Hollywood”: una fantas√≠a de c√≥mo comenz√≥ la era de la justicia social en los a√Īos 50

Revisión de la miniserie

Jack Castello (David Corensvet) es un aspirante a actor que regres√≥ de la Segunda Guerra Mundial y ahora sue√Īa con la fama de Hollywood. Es cierto, hasta que lo notan, y tiene que mantener a su familia, sirviendo a las mujeres lascivas en la estaci√≥n de servicio (la moral es moral, pero cien d√≥lares son cien d√≥lares). Archie (Jeremy Pope) es un guionista gay de piel oscura que escribi√≥ un texto genial para la pel√≠cula, pero debido a su raza, no puede obtener un contrato completo para el estudio. Camilla (Laura Harrier) es una actriz afroamericana, muy capaz, pero que solo recibe los papeles caricaturizados de las criadas.

Su novio Raymond (Darren Criss) es un aspirante a director ambicioso que finalmente recibi√≥ la primera pel√≠cula. Adem√°s, seg√ļn el mismo escenario de Archie, contando sobre Peg Entouislis, una verdadera actriz, en 1932, debido a fallas creativas, salt√≥ de la inscripci√≥n de Hollywoodland. Pronto, todos los h√©roes, por voluntad del destino, se unir√°n en un solo deseo de pisotear la moral de Hollywood: deciden hacer la primera pel√≠cula de la historia con un afroamericano en el papel principal.

Disparo de la serie “Hollywood”

Disparo de la serie

“Ryan Murphy, por favor, detente”: esta frase ahora se repite como un mantra en casi todas las rese√Īas extranjeras de Hollywood (por parte de usuarios y profesionales). El showrunner de American Horror Story ha asustado durante mucho tiempo a todos con su fertilidad, en promedio, tiene un proyecto original al a√Īo, y ahora, al parecer, est√° comenzando a ser molesto. En general, no sin raz√≥n: su estilo ya es muy reconocible y monol√≠tico, cuenta todas las historias, independientemente del tema, el escenario o el cronotopo, con la misma √≥ptica brillante y entonaciones raras. A veces es mucho en el tema (“Pol√≠tico”), a veces, como en el caso de “Hollywood”, en realidad no.

Disparo de la serie “Hollywood”

Disparo de la serie

En general, esta serie se puede usar como una herramienta punitiva para todos los derechistas radicales que se ofenden insoportablemente por el dominio de “SZHV” en Hollywood, y el hecho de que los cineastas, como ven, se atreven a hacer pel√≠culas sobre negros, gays y otros sectores de la poblaci√≥n que no son representativos e incomprensibles para los simples Chico Barnaul. Ryan Murphy tiene casi todos los h√©roes de diversas minor√≠as, y toda la trama es una gran fantas√≠a revisionista sobre lo bueno que ser√≠a vivir si esta “revoluci√≥n SZHV” sucediera cincuenta a√Īos antes.

Disparo de la serie “Hollywood”

Disparo de la serie

√Čl, como Tarantino, reescribe la historia de la industria, pero si a Quentin le interesaban los conflictos, por ejemplo, las cr√≠ticas de arte, la partida del “Hollywood cl√°sico” y la era de las puertas abiertas, entonces el enfoque de Murphy es completamente social. Otorga la palabra a forzados for√°neos, a quienes en realidad nadie les hubiera dicho una palabra, y lo hace con inocente ingenuidad. Cuando era ni√Īo, indignado por la injusticia de la historia, Murphy fantasea con una vida feliz para todos: aqu√≠ los h√©roes son aceptados, incluso si hacen cosas que son inimaginables para esos a√Īos, las personas malvadas son corregidas por el poder del arte, tambi√©n obliga a la sociedad a rechazar los valores conservadores.

Disparo de la serie “Hollywood”

Disparo de la serie

“Hollywood”, en su opini√≥n, es realmente un pa√≠s de los sue√Īos, un mundo de cuentos de hadas donde todo estar√° bien, a pesar de los lobos malvados, los ladrones, los koshchei y los agentes pervertidos que esperan h√©roes pobres en cada esquina. Inteligentemente convierte el tema de reescribir la historia en una metaenunciaci√≥n: sus personajes, que decidieron hacer una pel√≠cula sobre Peg Entwistle, finalmente cambian su destino, decidiendo que la realidad es demasiado triste y, en general, no le ense√Īa nada bueno a la gente. Aqu√≠ solo surge una pregunta interesante, que resuena en la miniserie en s√≠: ¬Ņqu√©, de hecho, ense√Īa “Hollywood” entonces? Est√° claro que moralizar el modernismo es in√ļtil, pero el propio Murphy lo tiene, eligiendo como expresi√≥n una forma de cuento de hadas, en la que, como saben, aunque sea una mentira, pero una pista, una lecci√≥n para los compa√Īeros de g√©nero neutral. Por un lado, parece estar hablando de h√©roes que, a pesar de los obst√°culos, van a un sue√Īo brillante y lo logran. Por otro lado, tienen √©xito de maneras no muy honestas: la mitad de los personajes aqu√≠ literalmente van al cine a trav√©s de la cama, y ‚Äč‚ÄčMurphy no lo culpa (tal vez esto incluso dice algo sobre sus m√©todos de derechos de autor, bueno, dej√©moslo).

Entonces, el showrunner aparentemente quiere exponer el hip√≥crita cl√°sico de Hollywood, que, con el c√≥digo vivo de Hayes y la aparente limpieza, resulta ser un mundo de lujuria y libertinaje. Ante √©l, sin embargo, esto era mucho m√°s interesante para los hermanos Cohen, y esa ambivalencia moral no se ajusta al tono sentimental de la serie, a todos sus mon√≥logos y discursos sublimes. Sin embargo, todav√≠a no quiero rega√Īarlo: el “Hollywood” de Murphy es tan simple, superficial e ingenuo que de alguna manera se fue para patearlo por simplicidad e ingenuidad. Incluso el propio Ryan Murphy no cay√≥ en tanta vulgaridad.